Un Kids Club ya no es un extra. Para muchos hoteles familiares, es uno de los factores que influyen en la reserva y en la satisfacción de los huéspedes.
Sin embargo, muchos proyectos no consiguen el resultado esperado porque se diseñan pensando únicamente en el equipamiento y no en la experiencia del huésped.
Estos son los errores más habituales.
1. Pensar solo en los niños
El verdadero cliente no es únicamente el niño.
El objetivo es que los padres puedan relajarse, comer, tomar algo o descansar mientras los niños disfrutan de un espacio seguro.
Un buen Kids Club mejora la experiencia de toda la familia.
2. Elegir un parque estándar
Muchos fabricantes ofrecen modelos cerrados.
El problema es que raramente aprovechan el espacio disponible ni reflejan la identidad del hotel.
Cada hotel tiene una arquitectura diferente. Cada proyecto debería adaptarse al espacio y no al revés.
3. No integrarlo con la decoración
El parque no debería parecer un elemento añadido.
Los mejores proyectos utilizan materiales, colores y formas que continúan el lenguaje arquitectónico del hotel.
Cuando el parque forma parte del diseño interior, transmite mucha más calidad.
4. No pensar en diferentes edades
Un Kids Club para un niño de dos años no responde a las necesidades de uno de ocho.
Siempre que el espacio lo permita, conviene crear distintas experiencias para diferentes edades — una zona baby y una zona de aventura, por ejemplo.
5. Subestimar el espacio necesario
No siempre hace falta un gran espacio.
En muchos hoteles, un Kids Corner de 20 o 30 m² puede transformar completamente la experiencia de las familias.
Lo importante es aprovechar bien cada metro cuadrado.
6. Pensar solo en el día de la inauguración
Los materiales deben soportar miles de horas de uso.
La facilidad de mantenimiento y la durabilidad son tan importantes como el diseño.
7. Olvidar la identidad del hotel
Un hotel de montaña, un resort mediterráneo o un hotel urbano no deberían tener el mismo parque.
La tematización ayuda a reforzar la personalidad del establecimiento — un mismo módulo puede adaptarse a distintos feelings según el proyecto.
8. No prever futuras ampliaciones
Muchos hoteles comienzan con un Kids Corner y años después quieren ampliarlo.
Diseñar una solución modular facilita el crecimiento del proyecto.
9. Elegir solo por precio
Un parque infantil forma parte de la experiencia del huésped durante muchos años.
El coste inicial es importante, pero también lo son la durabilidad, el mantenimiento y la imagen que transmite.
10. No visualizar el resultado antes de fabricar
Las visualizaciones 3D permiten comprobar la integración del proyecto antes de fabricar.
Esto reduce cambios durante la obra y ayuda a tomar mejores decisiones.
Conclusión
No existe un parque perfecto. Existe el parque adecuado para cada hotel.
Por eso, los proyectos personalizados permiten aprovechar mejor el espacio, reforzar la identidad del establecimiento y crear una experiencia que las familias recuerdan.
En Merkatuno diseñamos, fabricamos e instalamos Kids Clubs Woodplay a medida para hoteles y resorts, adaptados a cada espacio y a cada identidad de marca.